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Fotografía vía: Jose Alegría

“Abrimos o nos extinguimos”: El grito de auxilio del arte circense frente al COVID-19

 

El circo, es una de las actividades que ha resultado más afectada durante la pandemia, por lo cual piden que se les permitan reanudar sus actividades frente al COVID-19.

Uno de loa afectados a raíz del cierre de circos, es un joven trapecista y acróbata llamado José Alegría, que lleva más de 10 meses sin pisar una carpa para comenzar la función y la magia.

Seguridad ante todo

José Alegría, es un joven que trabajaba en un circo, sin embargo, desde el pasado mes de marzo se quedó sin trabajo a causa del COVID-19.

El comentaba que al circo al que él pertenecía, ya había pensado en implementar todas las medidas de seguridad establecidas por las autoridades de salud.

“se respetaría el porcentaje de aforo, la sana distancia, el uso de cubrebocas, la colocación de gel antibacterial y la toma de temperatura.”

El artista comenta para Toluca la Bella, que han sido un grupo olvidado frente al COVID-19, pues hay que recordar que durante cierto periodo del año pasado si permitían funciones de cine, acceso a bares y otros establecimientos.

“Básicamente no nos ponen atención. Pero si permiten acceso a bares tianguis cines y otros más.” comentó Alegría.

Varado en otra ciudad

José Alegría, es un joven originario de Veracruz, sin embargo, debido a la actual pandemia de COVID-19, se quedó varado a lado de su madre en Temascalcingo, un municipio del Estado de México.

El caso de José, es tan solo uno de cientos, pues no ha sido el único que comenta el hecho de quedarse en un lugar desconocido y sin un peso para poder regresar a su hogar por culpa del COVID-19.

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Imagen vía: Jose Alegría

Un ángel guardián

Por suerte, este joven y su madre, se encontraron a un señor que les bridó apoyo, tanto así que se volvieron amigos.

Pues desde finales del primer cuatrimestre del 2020 el señor les permitó ocupar un pedacito de su terreno para vivir en su casa rodante.

Lucha por salir adelante

Así mismo, el joven ha tenido que ingeniárselas al igual que su madre para poderse ganar la vida en medio del COVID-19, pues han vendido desde elotes, manzanas de caramelo y chamoy en un coche rentado.

Sin embargo, luego les prestaron un triciclo para ofrecer manzanitas, dorilocos, gelatinas, palomitas y demás frituras para poder comer, al final José nos comentó que el chiste de todo es no desanimarse, porque si no ya perdimos.

“Bendito Dios vamos a salir adelante. La cosa es no desanimarnos porque si no perdemos.”

 

Redacción por: ADL