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Fotografía vía: Facebook y UNOTV

Abuelitas tejen para sobrevivir a la crisis del COVID-19

 

Un par de agujas y diferentes colores de estambre se han vuelto el instrumento de trabajo de dos mujeres de México, que luchan en contra de la pandemia de COVID-19 con tal de sobrevivir.

Una historia de supervivencia

Silvia, es una mujer originaria de Hidalgo que semana a semana se traslada a la CDMX para poder ofrecer y vender sus productos por las calles del Centro Histórico de la capital.

Pues ha encontrado en el estable y agujas una manera de obtener dinero en medio de la pandemia originada por el COVID-19.

Lamentablemente, esta mujer de 75 años de edad, padece mal de Parkinson, sin embargo, esto no ha sido obstáculo para realizar diferentes creaciones realizadas con estambre, tales como vestiditos para las famosas “Barbie” o chambritas y abriguitos para los nenucos o muñequitas.

Durante una entrevista a Milenio, Silvia comento que ella aprovecha todo momento para poder realizar sus creaciones de tejido, pues puede hacer esta actividad mientras ve televisión.

Pensamiento positivo

Así mismo, esta señora de Hidalgo, se ha tenido que adaptar a las medidas implementadas ante el semáforo rojo impuesto por el COVID-19 en la capital.

Pero para ella eso no ha sido impedimento para salir a ofrecer su producto y respetar el protocolo sanitario, pues indica que:

“Si nos quedamos quietos, paramos la economía, no hay economía, entonces decimos nos estamos muriendo de hambre, pero qué pasa si no hacemos nada, nos vamos a morir de hambre y no de la pandemia.”

Lucha y resistencia

Por otra parte está la historia de Yolanda, una mujer que lamentablemente perdió a toda su familia a causa de COVID-19, dejándola sola en una lucha de varios meses por sobrevivir y hacer frente ante una crisis económica inimaginable.

Yolanda, ha tenido que ingeniar la manera de seguir obteniendo recursos para poder comer, pues ni su marido, ni sus hijos ya están con ella.

Por lo que a través de la venta de trajes para Niños Dios a encontrado ese sustento económico, por el cual esta agradecida con la gente que le ha comprado, pues la hace sentir útil.

«Me gusta tejer porque me hace sentir útil y con esto puedo ayudar a otros y hacer lo que me gusta».

 

Redacción por: ADL