Una camioneta nueva, un gimnasio recién estrenado, un aula digital y hasta una placa conmemorativa: así celebró sus tres décadas de vida el Centro Universitario UAEM Valle de México, uno de los campus con mayor peso dentro de la Universidad Autónoma del Estado de México. Pero detrás de los regalos institucionales hay un mensaje más de fondo, y lo puso sobre la mesa la propia rectora.
Martha Patricia Zarza Delgado no se anduvo con rodeos durante el evento realizado en el auditorio «Libro Abierto»: la seguridad de las y los estudiantes no es un extra, es la base sobre la que se construye todo lo demás. Sin espacios seguros, dijo, ninguna comunidad estudiantil puede desarrollar plenamente sus capacidades ni sentir que la universidad es realmente suya.
Un campus que crece a contracorriente de la inseguridad
La rectora reconoció públicamente algo que muchas instituciones prefieren callar: el respaldo del Ayuntamiento de Atizapán de Zaragoza ha sido clave para mantener seguridad pública municipal en las inmediaciones del centro universitario. No es un detalle menor cuando se habla de espacios universitarios incluyentes y con igualdad sustantiva, especialmente pensados para las mujeres que estudian ahí.
Esa colaboración con el municipio, encabezado por el presidente Pedro David Rodríguez Villegas, se tradujo en hechos concretos durante la conmemoración: entrega de una camioneta, equipamiento diverso y la puesta en marcha de un gimnasio y un aula digital. Todo esto, sumado a la develación de una placa que marca los 30 años de historia del centro.
Números que respaldan el discurso
El Centro Universitario UAEM Valle de México no es un campus cualquiera dentro de la estructura de la UAEMéx. Es, de hecho, el segundo organismo académico con mayor matrícula regional de toda la institución, con una comunidad que supera los cuatro mil estudiantes distribuidos en 11 licenciaturas.
Ese crecimiento en número de alumnos ha ido de la mano con el fortalecimiento físico del espacio, según explicó la rectora en compañía del secretario de Centros Universitarios y Unidades Académicas Profesionales, José Guadalupe Miranda Hernández. Aquí entra otro dato que no es menor: el gobierno municipal de Atizapán ha contribuido al mantenimiento de las 33 hectáreas que conforman el campus, además de la construcción de un arcotecho y la entrega constante de obras y equipamiento.
Una deuda histórica y una reforma en puerta
Zarza Delgado fue clara al plantear que invertir en infraestructura para los centros universitarios y unidades académicas profesionales no es un favor ni una dádiva: es atender una deuda histórica con comunidades que durante años han pedido más atención. Esta visión, señaló, ya está contemplada en el Proyecto de Reforma a la Ley de la UAEMéx, que busca ampliar los derechos de participación de estos espacios en la toma de decisiones institucionales.
Desde la trinchera municipal, Rodríguez Villegas coincidió en que la alianza entre el Ayuntamiento y la universidad ha permitido ampliar oportunidades educativas y, sobre todo, fortalecer la protección de las juventudes de la región. Al evento también asistió la presidenta del DIF municipal, Patricia Arévalo Rubio, quien acompañó al alcalde en su reconocimiento hacia la disposición de la rectora para mantener esta colaboración.