Hay noticias verdes en la capital mexiquense. El Cerro del Perico, uno de los espacios más queridos por la gente de San Pablo Autopan, sumó 15 árboles de olivo gracias a una jornada de plantación impulsada por el Gobierno de Toluca junto con habitantes de la comunidad. El objetivo va más allá de lo estético: se trata de conservar el suelo, mejorar el paisaje y avanzar en la recuperación ambiental de este punto comunitario.
La acción se enmarca en el trabajo ambiental que impulsa la administración municipal que encabeza Ricardo Moreno, y se llevó a cabo con la participación conjunta de autoridades y vecinos de la zona.
Los detalles de la plantación: 15 olivos con historia
De acuerdo con la información difundida el 2 de septiembre por el Ayuntamiento de Toluca, no se trata de arbolitos recién germinados, sino de ejemplares ya consolidados. Estas son sus características:
- Cantidad: 15 árboles de olivo.
- Edad: más de 10 años de vida cada uno.
- Altura: entre tres y cinco metros.
- Modalidad: corresponde a una primera etapa de intervención.
- Participantes: habitantes de San Pablo Autopan y colaboradores del Gobierno municipal.
Con estos ejemplares se busca robustecer la cobertura vegetal del sitio y empujar la recuperación de un lugar que tiene un peso importante en tres frentes: el ambiental, el recreativo y el comunitario.
¿Por qué olivos? Los beneficios detrás de la elección
La especie no se escogió al azar. Según explicó el Gobierno municipal, el olivo tiene características que ayudan directamente a la conservación del sitio. Entre las ventajas señaladas destacan:
- Captura de dióxido de carbono, un plus para la calidad del aire.
- Apoyo en la conservación del suelo.
- Reducción de los procesos de erosión provocados por el viento y la lluvia.
- Un sistema de raíces que resulta clave en el terreno.
- Tolerancia a periodos con menor disponibilidad de agua.
Estos dos últimos puntos —las raíces y la resistencia a la sequía— pesaron especialmente en la decisión, ya que hablamos de un terreno con pendiente, donde el suelo es más vulnerable a lavarse o degradarse.