Fidel Castro en Toluca

Fidel Castro Ruz llego de Cuba a México en 1955 al conseguir una amnistía y regreso a Cuba un 25 de noviembre de 1956 a bordo del Granma saliendo de Veracruz con el fin de comenzar la lucha que finalizaría en 1959 con el triunfo de la Revolución cubana y el fin de la dictadura de Fulgencio Batista.

En la foto podemos ver de izquierda a derecha, sentados, Jesús Chuchú Reyes, Fidel Castro, Laura Meneses, Juan Juarbe, una joven nicaragüense y un amigo peruano. De pie, Juan Manuel Márquez y el periodista mexicano Alfonso Sánchez García. Imagen tomada de la pagina http://www.fidelcastro.cu con la siguiente descripción: «Recorrido por el nevado de Toluca, Estado de México.»

A continuación les compartimos el texto tomado del libro «El plumaje del mosco» (paginas autobiográficas [de Alfonso Sánchez García, el profesor mosquito]), en donde el autor calimayense narra como es que los personajes revolucionarios llegaron a Toluca y visitaron sus alrededores:

«…Pues bien, ellos, Laurita y Jaorbe [Laura Meneses de Albizu Campos y Juan Juarbe Juarbe revolucionarios puertorriqueños] fueron quienes trajeron a Fidel Castro a Toluca. Venía acompañado de Raúl, su hermano; del coronel Manuel Márquez…

…Hank [Carlos Hank González, presidente municipal de Toluca de 1954-1957] me dijo desde un principio que debíamos procurar ayudarles en todo lo posible a cumplir los propósitos que los traían a México… Estábamos precisamente en la casa de este último y nos disponíamos a comer cuando Castro me llamo aparte para explicarme sus requerimientos. Quería -me dijo- que le ayudara a localizar un buen sitio, apartado, solitario, mientras más agreste mejor, a fin de preparar jefes de guerrilla. Me explico que en Cuba contaba con miles de guajiros que estaban dispuestos a tomar las armas en contra de la dictadura, ya insoportable, de Batista…

…Al otro día nos encontramos en el Hotel Rex [en el centro de Toluca], donde habían tomado habitaciones. Parece que solo Raúl se quedó en casa de Hank con su hijo Carlitos, con quien todavía jugaba como un chiquillo que era este joven revolucionario. Hay que advertir que en esos días Raúl andaba apenas por los dieciocho años, aunque ya mostraba la misma pasión y rebeldía que su hermano. Durante el desayuno lo vi preparando su cámara fotográfica, de la que nos se despegaba. Tomó una gran cantidad de fotografías de los dos viajes que hicimos por el interior del Estado. No sé si aún existan esas placas. En caso de que así sean deben ser una prueba de lo que en estas líneas digo.

Ese día fuimos al Nevado de Toluca, pasando por Calimaya y Zaragoza. Nos acompañaron en esa ocasión Laurita y Joarbe. Nos internamos en la sierra con apenas unos comestibles que la propia Laurita se encargó de preparar y brindamos amorosamente al medio día. A partir del molino de Santa Rosa, ya abandonado, fuimos buscando algunos sitios apartados y cuando encontramos el que fue de su gusto, se pusieron a practicar el tiro al blanco con las botellas de refresco y cerveza que habíamos consumido en el trayecto…

…Todos portaban pistolas 45 y hasta Raúl era ya un experto tirador. Así pasamos la tarde, pero en cierto momento algunos pastor Olmos comenzaron a asomar la cabeza por entre las barrancas y al final de cuentas el lugar no le gusto a Fidel, pese a que aseguré que el molino era de algunos parientes míos y de confianza. Creo que le pareció estar emboscado. Por lo demás, le había hablado de un capitán Acosta, dueño de un rancho por el rumbo de Ixtapn de la Sal, y quiso que el día siguiente lo empleáramos en localizarlo y tratar con el dueño. Yo tenía en mente también otros lugares. Pero ese día regresamos a Toluca y la cena se organizó en la casa de Hank.

Por la mañana, antes de partir rumbo a Tenancingo e Ixtapan, Raúl quizo conocer la zona arqueológica de Cálixtlahuaca, como a diez minutos de Toluca. Era notable el interés de los jóvenes por la cultura, las costumbres, etc. de México. Recuerdo que al día anterior, al pasar por Calimaya, Fidel platicó con algunos campesinos sobre su condición, sus percepciones, la forma en que trabajaban y vivían, y muchos otros aspectos. Por lo que toca a Cálixtlahuaca, Carlos me recomendó que le hiciera una explicación, lo más amplia posible, teniendo en cuenta el interés y la preparación de los muchachos. En las ruinas Raúl se dio vuelo tomando fotografías.»

Esta fotografía que les compartimos fue tomada en el Valle de Toluca y se ve al Comandante Fidel Castro con un niño, muy seguramente el niño es originario de Calimaya tal y como dice el texto que les acabamos de compartir. Sumémosle que el niño tiene un gaban de lana tal y como los que se hacían en Calimaya.

¡Hasta la victoria siempre!