Una mujer de 22 años tomó la decisión de ligarse las trompas de falopio para evitar quedar embarazada, pues siempre supo que no quería tener hijos.
¿Quién es la joven?
La joven que ha sido protagonista de diversas conversaciones y reacciones en redes sociales por la decisión de ligarse las trompas de falopio a sus 22 años se llama Ailín Naval.
¿Qué la llevó a tomar la decisión?
La joven de 22 años desde muy pequeña no sintió la necesidad de ser madre, pues al momento de contar su historia menciona que de niñas sus amigas querían jugar a la mamá pero ella no sentía esa necesidad.
Y así fueron pasando los años y a sus 22 años estuvo convencida de que dar a luz y la maternidad no eran para ello.
Por lo cual decidió ligarse las trompas de falopio y no quedar embarazada.
“Me ligué las trompas a los 22 años: no quiero tener hijos, ni ahora ni nunca” | Por Gisele Sousa Dias https://t.co/8KIPzjdPsp pic.twitter.com/M8dr3Mwocr
— infobae (@infobae) November 7, 2020
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Falta de apoyo
Recuerda que en la primera clínica donde asistió se le rechazo por l corta edad que tenía, ya que el proceso quería realizarlo a la edad de 21 años.
A su vez, le solicitaron la firma de un psicólogo para asegurarse de que estaba bien de sus facultades mentales y que estuviera consiente de la decisión.
«Me fui llorando del consultorio ese día […] ¿Qué es lo malo de no querer tener hijos? ¿Cuál es lo terrible?», relató la joven Ailín de 22 años.
Posteriormente gracias a recomendaciones encontró una ginecóloga que le agendo una cita y a los 15 días le hizo el procedimiento sin realizar preguntas o tener prejuicios en contra de su decisión.

«Embarazarse]no debería ser una imposición social. Aunque la gente diga ‘yo tengo hijos porque quiero, no creo. Mucha gente sí pero otra gente es por inercia. Se juntan, se casan y dicen ‘bueno, es la hora de tener hijos'», concluyó.
Decisión propia
Actualmente existen una gran cantidad de mujeres que tienen la misma perspectiva que esta joven de 22 años, pero que por cuestiones sociales no rompen con esa barra de prejuicios.
De hecho hace unos años a estas mujeres que no desean ser madres se les conoció como “NoMo”, debido a su abreviatura en ingles de No Mothers.
Hay que recordar que estas decisiones son únicas y personales y que no se deben juzgar pues son parte de la vida de alguien más.
Redacción por: ADL


