Fundación de Toluca de San José

La fundación de Toluca, lo que sabemos hasta ahora

La fecha de fundación de Toluca, aún es incierta, no se conoce algún dato preciso y solo por conjeturas es que se planteo que un 19 de marzo de 1522, día de San José se fundo nuestra ciudad; es por eso que desde sus inicios y hasta 1861 se le conoció como Toluca de San Joseph (Antiguamente José se escribía Joseph) o San José de Toluca.

Los hechos que derivaron en la ocupación española de estas tierras y la fundación de Toluca tenemos los siguientes datos que retomamos del libro “El Valle de Toluca, Época Prehispánica y Siglo XVI de Rosaura Hernández Rodríguez: 

“Gozalo de Sandoval fue el encargado esta vez de la maniobra, ayudado por 18 hombres de a caballo, cien infantes, e indios aliados que con todos los que había en Toluca llegaban a 60 000.

Una vez que atravesaron el río Lerma (Chicuhnauhtla) y que caminaron aproximadamente tres días, pelearon contra los matlatzincas, que habían saqueado un poblado; los castellanos lograron hacer huir a los indios. Conseguida la victoria, pasaron la noche allí y al día siguiente encontraron a un señor que les prometió hacer que se rindieran los de Matlatzinco y Malinalco, Cohuizco y demás lugares. Sandoval confió en su palabra y regresó a México; en efecto, este señor llevó a los de Matlatzinco y Malinalco ante Cortés para que los perdonase…

Algunos testigos afirmaron que el propio marqués [Hernán Cortes] fue a reconocer la región partiendo de Coyoacán y acompañado de varios españoles e indígenas entre los cuales iba el padre testigo Nicolás de Aguilar, que en el momento de la declaración era principal de Xalatlahco, y que al llegar la comitiva al río llamado Chignaguatenco se le presentó Tochcoyotzin, señor que residía en el cerro de Toluca (Hoy cerro Toloche) y el cual, despojándose de las mantas que lo cubrían, postróse a las plantas de Cortés y torciendo el cuerpo le ofreció gallinas, maíz y otros comestibles al tiempo que le notificaba que los indios del valle habían huido. “Hueytlatoani –le dijo- todos mis indios me han desamparado, haz de mi lo que quieras, que quiero ser cristiano”. Cortés le cubrió con sus mantas y se encaminaron a “una casa grande que llaman Tecpa” donde el marqués hizo vestir al indígena a la usanza española y le dio una espada dorada y un sombrero de seda (AGN, HJ, legajo 277, cuaderno 2, numero 3, f. 763).

Hay otra fuente que apenas menciona el viaje de Cortés a Matlatzinco, El Lienzo de Tlaxcala [De donde tomamos la ilustración que acompaña a este texto] (lam. 40): dice únicamente que Chimalpiltzintli, capitán Tlaxcalteca, acompañó y ayudo a Cortés valerosamente en la toma de Matlatzinco durante la conquista de México-Tenochtitlan (Mazihcatzin, 1927: 78). “