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Vía por: Heidi García - Tercera Regidora

La Cueva del Diablo en el Calvario de Toluca

Existen muchas leyendas entorno al Parque Matlazincas o El Calvario de Toluca; donde se dice es la puerta a otras dimensiones y se pueden ver seres de otras galaxias como duendes y hadas.

En este parque, miles de toluqueños han pasado parte de su infancia jugando, subiendo y escalando el famoso cerro de El Calvario.

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Una de las leyendas que cobra mayor relevancia es la Cueva del Diablo, uno de los lugares más famosos entre la gente nacida en Toluca.

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Vía por: Heidi García – Tercera Regidora

La Cueva del Diablo en el Calvario de Toluca

En lo alto del Parque Matlatzincas, comúnmente llamado el Cerro del Calvario, muy cerca del centro de la ciudad, existe la entrada a una cueva.

Dicha cueva nunca ha sido científicamente  explorada, solo algunas almas aventureras se han adentrado a los secretos que guarda este lugar.

Cuenta la leyenda que quien se atreve a desafiar el misterio de la cueva, debe entrar, caminar en línea recta y jamás voltear hacia atrás. De hacerlo, el individuo jamás encontrará la salida.

Quien camina en línea recta y sin tomar en cuenta la presencia de los espectros, duendes y ánimas que quedaron ahí atrapadas, tendrá que caminar varios kilómetros; el viaje podría terminar hasta los cerros de La Marquesa, lugar donde se supone acaba la cueva.

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Vía por: Heidi García – Tercera Regidora

¿verdad o mentira?

Al ser una leyenda, no existe evidencia documentada acerca de las cosas que se dicen; simplemente los relatos de las personas que aseguran haber entrado y otras a las que jamás se les volvió a ver.

Supuestamente, en la Cueva del Diablo vive el mismo ángel caído, pero quienes han intentado llegar a él para pactar por riquezas o en busca de soluciones para alguno de sus problemas, simplemente no están hoy para relatar lo sucedido.

Por esta razón es una visita obligada el subir en grupo a lo alto del Cerro del Calvario y hacer apuestas sobre quién se atreve a entrar a ese sitio, juego que en la mayoría de las ocasiones termina con todos regresando entre risas a la parte baja y acusándose los unos a los otros de “miedosos”.

Cada uno tiene una versión distintas y no faltan los que aseguran haber entrado a la cueva y ser testigos de cosas “extrañas”, aunque en realidad nadie sabe a ciencia cierta sobre lo que ahí sucede.

Información: Heidi García – Tercera Regidora

Redacción: DFC