Monstruo de Toluca comenzó su vida criminal asesinando a su padre

Luego de la captura del asesino serial de Toluca en la CDMX, Óscar «N» fue ingresado al penal de Santiaguito en Almoloya del Río, para confesar su vida criminal.

El asesino de 28 años de edad confesó dar inicio con sus delitos cuando era menor de edad, pues en 2006 mató a su propio padre.

Óscar «N» a pesar de tener una recompensa de 300 mil pesos, asistió al Knotfest 2019 sin ningún problema y hasta se le encontró comiendo una torta al momento de su captura.

Imagen de: Radio Fórmula

Siendo prófugo lucía aseado y siempre perfumado, mismo que acumulo seis muertes desde 2006, 2 hombres y 4 mujeres.

Las autoridades mencionan que Óscar tiene un amor especial por sus mascotas, la cual fue esencial para poder realizar su captura.

El estudiante de Psicología de la Universidad Tecnológica de México (UNITEC) comentó vivir sin remordimientos y asegurando que «le fascinó matar».

Según la información del diario Sin Embargo, la historia de Óscar comenzó cuando se dio a conocer que había matado y convivido con sus víctimas mientras se enaltecía con su inteligencia.

Capturan monstruo de Toluca
Imagen de MVT Noticias

Cuenta cuando un lunes 10 de septiembre de 2012, siguió a una mujer que conoció en la preparatoria de Otzolotepec hasta su domicilio, esto, para amenazarla con un cuchillo, pero logró escapar.

Posteriormente, Óscar decidió ingresar al domicilio de la mujer, donde encontró a su padre y lo ataco con el puñal, para después encontrar un hacha y terminar por cometer el delito.

El criminal después de matar al padre de la chica, desayuno en el lugar y con el cadáver, después recorrió el inmueble en su totalidad hasta que la chica regreso de regreso de trabajar y la sometió para secuestrarla.

Imagen de: El Diario de Yucatán

Óscar «N» tuvo a la mujer en Villas Santín por casi dos semanas y menciona haberla asesinado a golpes dos días antes de su cumpleaños, llevando el cuerpo en taxi hasta la colonia «El mirador» para arrojarlo a la barranca, según su testimonio.

Sin remordimiento, siguió confesando todo a las autoridades, presumiendo que nadie sospechaba de el por los asesinados ocurridos.


Imagen de: A Fondo Estado de México